William Ballesteros, estudiante de la carrera de Arquitectura de la Universidad Técnica de Ambato (UTA), obtuvo el premio al Mejor Proyecto Urbanístico en el Salón Creativo de la Universidad Feevale, en Brasil, donde realiza un programa de intercambio internacional.
Un reconocimiento otorgado gracias a la creatividad, innovación y calidad técnica de su propuesta, un proyecto de equipamiento urbano que busca dar solución a problemas que existen en el sector del Terminal de Ingahurco. La iniciativa surgió a partir de un diagnóstico que permitió entender las necesidades del sector y transformarlas en decisiones de diseño.
“Encontramos varias realidades que funcionaban de manera aislada. Por un lado, un terminal terrestre con momentos de saturación y, por otro, una estación de tren abandonada, ambos con problemas de mantenimiento. También existía un mercado ferroviario donde muchos comerciantes trabajaban en condiciones de hacinamiento, además de una sensación general de inseguridad que afectaba a toda la zona”, explica William.
Estas problemáticas motivaron el desarrollo de una propuesta orientada a reactivar el sector mediante un proyecto que conecte sus diferentes dinámicas.
La propuesta plantea la construcción de un gran puente urbano que conecta distintos espacios de la ciudad que actualmente funcionan de manera independiente. Esta estructura alberga un museo longitudinal dedicado al chocolate y espacios flexibles destinados a actividades culturales. También enlaza con la antigua estación de tren, la cual se transforma en una nueva terminal terrestre.
Bajo esta estructura se desarrolla un parque público que integra un nuevo mercado ferroviario y un espacio de upcycling, donde las prendas que no logran venderse son transformadas por los propios comerciantes en nuevas piezas. Este proceso creativo puede ser observado por los visitantes, dando valor al trabajo artesanal y promoviendo el reciclaje textil.
La propuesta ganadora fue evaluada con base en diversos criterios establecidos por la convocatoria del concurso, entre ellos la innovación, la funcionalidad, el impacto urbano y la calidad del diseño.
“Este logro representa un reconocimiento al esfuerzo y al compromiso que pusimos durante todo el proceso. Este proyecto fue desarrollado junto con varios compañeros y bajo la guía del arquitecto Andrés Lara, cuya metodología y acompañamiento fueron fundamentales para alcanzar este resultado. Más allá del premio, considero que este reconocimiento refleja la calidad de la arquitectura que desarrollamos en nuestra universidad”, señala Ballesteros.
El estudiante también destacó el nivel de formación recibido en la UTA. “La formación que recibí en la Universidad Técnica de Ambato fue muy sólida. Al tener la oportunidad de conocer otras universidades, pude confirmar que el nivel académico de la UTA en Arquitectura es competitivo y brinda las herramientas necesarias para afrontar este tipo de desafíos con confianza”, concluyó.

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