En el encuentro participaron Fidel Márquez Sánchez, presidente del Consejo de Educación Superior; Gonzalo Callejas, gobernador de Tungurahua; Sara Camacho Estrada, rectora de la Universidad Técnica de Ambato; Santiago López, vicerrector académico; Lizette Leiva, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud; y los representantes estudiantiles: Mario Chávez, Carlos Guerrero y Tatiana Vallejo.
La reunión permitió abordar directamente las preocupaciones que durante los últimos días han circulado alrededor de la carrera de Medicina y que, en determinados casos, fueron reproducidas en medios y otros espacios de comunicación sin contar con todos los elementos técnicos necesarios, generando incertidumbre entre estudiantes y sus familias.
Medicina no se cierra y sus cupos no han sido reducidos
Una de las principales aclaraciones realizadas durante el encuentro estuvo relacionada con la continuidad de la carrera y su oferta académica.
El presidente del CES, Fidel Márquez Sánchez, explicó que no existe ningún proceso orientado al cierre de la carrera de Medicina de la Universidad Técnica de Ambato, ni una decisión de disminuir los cupos máximos autorizados para su funcionamiento.
Asimismo, aclaró que a escala nacional no existe una disposición mediante la cual se estén reduciendo cupos de las universidades públicas para trasladarlos o incrementarlos en instituciones particulares. Tanto las universidades públicas como privadas mantienen capacidades máximas establecidas y deben realizar su oferta en función de las condiciones que puedan garantizar.
La diferencia fundamental está entre el número máximo autorizado y la capacidad efectiva que una institución posee para sostener académicamente esa oferta en un determinado momento.
En una carrera como Medicina, esta capacidad no puede medirse exclusivamente por el número de estudiantes que pueden ingresar a un aula. Deben considerarse docentes, laboratorios, infraestructura, equipamiento, escenarios de práctica, rotaciones, internado y las condiciones disponibles dentro del sistema de salud para acompañar adecuadamente todo el proceso de formación.
El CES explicó que no corresponde incrementar indiscriminadamente nuevos cupos cuando todavía deben fortalecerse estas capacidades y la prioridad es garantizar que los estudiantes que ingresen tengan condiciones adecuadas durante toda su trayectoria académica.
Se explicó que la Universidad llegó a mantener una cantidad de estudiantes superior a determinados parámetros previstos como resultado de decisiones adoptadas anteriormente. La actual administración debe gestionar esa realidad garantizando los derechos de quienes ya forman parte de la carrera y, paralelamente, generar nuevas capacidades para que en el futuro puedan ampliarse las oportunidades de ingreso sin comprometer la calidad.
La lógica expresada durante el encuentro fue clara: “no se trata de formar menos estudiantes, sino de crear primero las condiciones necesarias para poder formar mejor a más estudiantes en el futuro”.
Continuidad académica frente al cambio de autoridades
La rectora Sara Camacho Estrada explicó a los representantes estudiantiles que las anteriores autoridades fueron cesadas de sus funciones, por lo que no se trató de renuncias, como se había difundido en determinadas versiones. Señaló, además, que todo proceso de designación de nuevas autoridades debe cumplir los procedimientos administrativos institucionales correspondientes para garantizar la continuidad inmediata.
Los representantes estudiantiles conocieron también el respaldo institucional a Lizette Leiva, actual decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, que conoce la realidad de la Facultad, comprende sus necesidades y mantiene una disposición permanente al diálogo y a la búsqueda de soluciones.
Leiva ratificó su compromiso con la Facultad y, de manera particular, con sus estudiantes. Su gestión busca mantener un vínculo cercano con la comunidad estudiantil, escuchar directamente sus necesidades y continuar trabajando en las mejoras académicas y administrativas que demanda la Facultad.
Una admisión que evalúa conocimientos y permite identificar brechas
Durante el encuentro también se abordaron cuestionamientos relacionados con los resultados del proceso de admisión.
El vicerrector académico, Santiago López, explicó que no resulta adecuado analizar la calidad del proceso únicamente a partir de algunos puntajes inferiores y presentarlos como si representaran el comportamiento general de los aspirantes.
Los resultados muestran también desempeños académicos destacados. Durante la reunión se informó que aproximadamente 1.855 evaluaciones superaron los 700 puntos; dos postulantes alcanzaron los 1.000 puntos y alrededor de 18 obtuvieron aproximadamente 960 puntos, entre ellos estudiantes con antecedentes académicos correspondientes a cuadros de honor.
Explicó cómo se ha transformado el modelo de evaluación. Actualmente, la prueba responde a un Modelo de Evaluación por Campo Específico de Conocimientos, con contenidos tomados del Bachillerato General y diferenciados de acuerdo con el área de estudio a la que aspira cada postulante. Así, quienes aspiran a carreras vinculadas con ingenierías son evaluados en componentes relacionados, entre otros, con matemática y física; mientras que en Ciencias de la Salud adquieren mayor relevancia conocimientos como química y biología.
La evaluación está conformada por 50 preguntas: 20 correspondientes al Componente A, 20 al Componente B y 10 al Componente C. Este último incluye 7 preguntas de inglés A2 y 3 de Formación Integral.
Este diseño permite que la evaluación tenga además un carácter diagnóstico. “Los resultados no sirven solamente para el proceso de ingreso, sino, para conocer con qué bases académicas llegan los nuevos estudiantes e identificar brechas que posteriormente puedan ser atendidas mediante acciones de nivelación”, recalcó López.
El objetivo institucional es que la prueba mida realmente la preparación de los postulantes y que el resultado dependa de sus conocimientos, razonamiento y preparación, manteniendo un proceso de actualización que preserve la confiabilidad del examen con la actualización permanente de su banco de preguntas.
El CES respaldó los criterios técnicos de la Universidad
La presencia del presidente del Consejo de Educación Superior permitió que varias de las inquietudes planteadas recibieran respuestas desde el propio organismo encargado de regular el sistema.
Durante sus intervenciones, Fidel Márquez respaldó los criterios técnicos expuestos por las autoridades de la Universidad Técnica de Ambato, particularmente respecto a la necesidad de que la oferta académica esté vinculada con condiciones reales de calidad. “El desafío de la educación superior no consiste simplemente en aumentar el número de estudiantes matriculados, sino en garantizar que existan las condiciones para formarlos adecuadamente”, indicó.
Las mismas preocupaciones expresadas por los estudiantes respecto de prácticas, internado, rotaciones, infraestructura y equipamiento evidenciaron la importancia de no analizar el crecimiento de Medicina únicamente desde los cupos de ingreso sino en el fortalecimiento de estas capacidades que permitirán ampliar responsablemente las oportunidades en el futuro.
La intervención del CES despejó las dudas planteadas inicialmente y trasladó el diálogo desde las versiones que habían generado preocupación hacia el análisis de las condiciones técnicas y las soluciones que requiere la carrera.
Al finalizar la reunión, los representantes estudiantiles agradecieron las explicaciones recibidas y la apertura mostrada por las autoridades para escuchar directamente sus inquietudes.
USD 16,7 millones para transformar la formación en Ciencias de la Salud
Uno de los elementos importantes expuestos durante el encuentro fue la proyección de inversión que mantiene la Universidad para fortalecer la Facultad de Ciencias de la Salud que prevé destinar USD 16.700.000 al proyecto de una nueva Clínica de Simulación, concebida como una infraestructura estratégica para mejorar sustancialmente las condiciones de formación de los estudiantes.
La futura Clínica de Simulación permitirá que los estudiantes desarrollen y repitan procedimientos clínicos dentro de ambientes controlados, fortalezcan habilidades y competencias antes de intervenir con pacientes reales y accedan a tecnologías acordes con las exigencias actuales de la formación médica.
La magnitud de la inversión proyectada constituye una evidencia concreta de la prioridad que la Universidad ha otorgado a la Facultad. “Destinar USD 16,7 millones únicamente a este proyecto no responde a una lógica de reducción, sino de ampliación y fortalecimiento de capacidades”, enfatizó la rectora.
Durante la jornada, las autoridades del CES pudieron además constatar personalmente los trabajos de transformación que actualmente se ejecutan en el campus Ingahurco.
Parte importante de esta infraestructura fue construida en 1953 y actualmente atraviesa procesos de recuperación, adecuación y modernización orientados a mejorar las condiciones en las que estudian y trabajan los integrantes de la Facultad de Ciencias de la Salud.
La nueva Clínica de Simulación se proyecta como uno de los principales hitos de este proceso y, por su alcance, inversión y equipamiento, tiene el potencial de convertirse en un referente nacional para la formación de profesionales de la salud.
Gobernación respalda la búsqueda de alternativas para proyectos estratégicos
El gobernador de Tungurahua, Gonzalo Callejas, destacó la importancia de espacios de diálogo y la articulación institucional para atender las preocupaciones que están dentro del ámbito de sus competencias, expresó su respaldo a las iniciativas que buscan mejorar las condiciones de formación en la Universidad y planteó buscar alternativas que permitan agilizar la identificación y gestión de espacios para la futura Clínica de Simulación.
La Gobernación manifestó su disposición para acompañar aquellas gestiones en las que la coordinación entre instituciones pueda contribuir al desarrollo de iniciativas que beneficien tanto a la Universidad como a la provincia.
El presupuesto de la Universidad Técnica de Ambato no ha disminuido.
El encuentro permitió aclarar también uno de los datos que había generado mayor preocupación respecto a la situación financiera de la Universidad.
Frente a información que situó los recursos institucionales en alrededor de USD 62 millones, durante la reunión se expuso que la cifra presupuestaria correspondía a USD 71.146.258 y que, posteriormente, como resultado de la planificación institucional presentada y de los recursos asignados por el Estado, el presupuesto alcanza USD 74.388.923. Esto permite sostener una planificación de inversiones orientada a mejorar infraestructura, tecnología, equipamiento y condiciones académicas.
Por lo tanto, la Universidad dispone actualmente de más recursos, no de menos. Este crecimiento presupuestario y la planificación de nuevas inversiones contradicen la idea de un debilitamiento institucional de la carrera de Medicina.
Transparencia y responsabilidad frente a la desinformación
La Universidad reconoce plenamente el derecho de sus estudiantes a expresar preocupaciones, formular cuestionamientos y solicitar explicaciones, dejando una reflexión necesaria sobre la responsabilidad que implica comunicar asuntos que afectan directamente a estudiantes y familias.
Muestra de ello es que sus representantes fueron recibidos con respeto, escuchados ampliamente y tuvieron la oportunidad de exponer directamente sus inquietudes ante la Rectora, el Vicerrector Académico, la Decana, el presidente del CES y el Gobernador de Tungurahua.
Durante los últimos días, determinadas publicaciones y contenidos difundidos en algunos medios y espacios de comunicación generaron incertidumbre al presentar información incompleta, cifras imprecisas o interpretaciones que no habían sido suficientemente contrastadas con las fuentes institucionales y los organismos competentes.
El supuesto cierre de Medicina, una reducción de cupos, las circunstancias del cambio de autoridades, las características del proceso de admisión y una supuesta disminución presupuestaria fueron temas que pudieron ser explicados y contrastados directamente durante la reunión.
Cuando están en juego las expectativas académicas de jóvenes y la tranquilidad de sus familias, la verificación de la información no puede ser secundaria, la transparencia requiere también responsabilidad de quienes comunican.
El encuentro permitió pasar de la incertidumbre a los hechos: los estudiantes fueron escuchados; las autoridades respondieron sus inquietudes; el CES respaldó los criterios técnicos expuestos por la Universidad; se aclaró que los cupos no han sido disminuidos; se explicó la continuidad administrativa de la Facultad; se detalló el modelo de admisión; se confirmó un incremento presupuestario y se expuso una inversión de USD 16,7 millones para proyectar una nueva Clínica de Simulación.
Con mayor presupuesto, inversión, infraestructura renovada, procesos académicos técnicamente estructurados, nuevas capacidades de simulación y una administración comprometida con sus estudiantes, la UTA trabaja para que la carrera de Medicina continúe formando a los profesionales que el país necesita.
La Universidad Técnica de Ambato ratifica su responsabilidad con una gestión transparente y abierta al diálogo, pero también con el deber de defender la información verificada frente a versiones que puedan generar preocupación innecesaria dentro de su comunidad. ¡El objetivo institucional no es reducir oportunidades!

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